Archivo de la categoría ‘Mental’

3 | 02 | 08
BaBy RoDrI

Gracias a Bucefalo encontre este cuento arabe, el cual me ha gustado mucho, ya que algo asi me ha pasado recientemente.

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.

El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:

Hoy, mi mejor amigo me pego una bofetada en el rostro.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.

El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.

Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:

Hoy, mi mejor amigo me salvo la vida.

Intrigado, el amigo preguntó:

¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:

Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.

Autor: Desconocido

Via: Bucefalo

19 | 12 | 07
BaBy RoDrI

Entre las múltiples aventuras que se han venido relatando sobre el reino de lo imaginario, aconteció que el príncipe que las protagoniza vino a caer en prisión. Su celda tenía dos puertas idénticas, guardadas cada una por un enigmático habitante de las regiones de Falsio (mentiroso) y Sincerio (sincero). Los captores del príncipe decidieron darle una oportunidad de recuperar su libertad, planteándosela en los siguientes términos: uno de sus guardianes era de Falsio y el otro de Sincerio; una de las puertas conducía a la libertad y la otra no; sólo podría hacer una pregunta, a uno solo de sus carceleros, y decidir en consecuencia qué puerta elegir. El príncipe recuperó su libertad. ¿Qué pregunta formuló?

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8 | 12 | 07
BaBy RoDrI

Había una vez un niño rojo, que vivía en el país rojo. Las casas eran rojas, los árboles eran rojos, los coches eran rojos…El niño rojo era muy feliz en su país rojo. Pero un día se puso a llover y el niño se volvió azul. Y lo echaron del país rojo.

El niño caminó y caminó en busca de un sitio al que ir.
Encontró el país verde, pero no le dejaron quedarse, porque era azul.
Encontró el país amarillo, pero no le dejaron quedarse, porque era azul.
Encontró el país negro, pero no le dejaron quedarse, porque era azul.

Hasta que un día el niño encontró a una mujer naranja.

-¿Qué haces aquí tan solo?- le preguntó la mujer, preocupada.
-Busco el país azul, para poder quedarme allí- contestó el niño con tristeza.
-Ven, acompañamé- le dijo la mujer naranja.
-No puedo ir contigo….soy azul.
-No importa, puedes venir a mi país, pero primero debes ponerte estas gafas.

El niño acompañó a la mujer y llegaron hasta el país de ésta. Entonces la mujer cogió un pedazo de pan y se lo dió al niño, que gracias a las gafas veía todo de color rojo.
- ¿Te gusta?- Preguntó ella.
-Claro.. es el pan mas delicioso del mundo, porque es rojo.
La mujer tocó unas notas en un violín.
-¿te gusta?- volvió a preguntar.
-Claro…es el violín que mejor suena del mundo,porque es rojo.
La mujer le acercó un cachorro de perro al niño para que lo acariciara.
-¿Te gusta?- preguntó la mujer.
-Claro…es el perro más suave del mundo, porque es rojo.

Entonces la mujer le quitó las gafas al niño, quien descubrió que el pan era amarillo, el violín era marrón y el perro era negro.

Y el niño comprendió que no importa el color de las personas y las cosas, sino las personas y las cosas.

Via: Persiguiendo Sueños